Amor suspendido entre la nostalgia y el olvido

Amor suspendido entre la nostalgia y el olvido 

 

           El viento empujaba sus cabellos y el vestido blanco del andar siniestro. Su silueta dibujada en aquel valle. Verde, lleno de árboles, y hierba carmín. Porque aquella vez fue así, encontrándonos una vez más, pero algo noté que no era suyo, que me atemorizó.

 

Sus mejillas pálidas sin ese color rosa, boquita parecida a una fresa, nariz pequeña como ardilla. Sus ojos claros como dos espejos, pestañas largas como bellos finos, su risa franca de alma alegre, besos tibios de vida, vida con ella, Rosalie.

 

—Nos vamos hoy, Paúl –lamentó Rosalie

— Y no   volveremos— me fulminó   inmediatamente.

 

Inciertamente dijo algo más, pero no oí, o no quise mejor dicho.

 

Y las caricias  en la hierba, volver a sentir su alegría, su espíritu unido al mío, y  estar en contacto con el sol tibio y los dulces que llevaba en sus bolsillos.

 

Rosalie era un sueño (Por así decirlo) un sueño que acompañaba mi existencia, una luz que calaba íntegramente mis sentidos y me envolvía de una fragancia, un mundo de sensaciones que sólo pertenecían a ella.

De pronto se le ocurrió correr y decir que era la última vez y que ganaría sin reclamos, y sucedió. En la competencia tropezó y cayó. Me volví y la encontré allí, tirada, como un venadito herido y la llevé en mis brazos sobre todo el campo hasta la cabaña, para que el calor de mis manos sanara el tobillo dañado, y sentí su risa y dijo que lo hizo a propósito porque yo ganaba.Siempre fue así.

Quiso superarme con su personalidad emancipada, altiva y decisiones transparentes: pero al no lograrlo le conducía a fingir, o a la depresión como en aquella ocasión; que con la supuesta caída, hiciera estremecer mi corazón.

Pero todo cambió al estar allí, las caricias nos consumieron al igual que la leña en el fuego y terminamos soñolientos, recostados en el sillón con las cabezas juntas y los brazos enredados, para infiltrarnos en el sueño absoluto de la tarde de primavera.     

     Y la veía allí, conmigo, a toda velocidad en el auto escuchando baladas y llegar a la carretera de Chilina, detenernos y observar la noche, con el cielo limpio lleno de estrellas.

—Esa es Pegaso — decía, y yo lo afirmaba, pero por Dios que no veía a ningún caballo — Y esa la Cruz del Sur —y yo descubría cien igualitas a la que me señalaba Rosalíe.

 

Pero ya el ambiente cargado, la música y la voz aguda de ese cantante inglés, su mirada clara, fuerte, hacían envolverme a ella, unirme fuertemente hasta un límite y Rosalie sonreía y luego...

— Paúl, hazme un masaje aquí, (señalándome su espalda) me duele.

—Ahí no me duele – decía Rosalíe como una niña niega un caramelo.Y había de regresar la mano al lugar correcto.

—Paúl (Con una dulzura inevitable), yo quería jugarte una broma, pero yo...no quise, yo...no quise ponerte triste,  quizás no debimos enamorarnos, es muy pronto sentir algo tan fuerte, te puede hacer daño, como la última vez.

Fue ahí que empezamos a besarnos, labios rosados con besos alados, música lenta , parsimoniosa que eleva a Cupido, aire frío que hace juntarse más, percibir, reconocer, adorar a ese aliento dulce, fresco, vivo. Te amo Rosalie, siento que siempre te he amado, desde antes de conocerte, de conocernos, yo te presentía, no debes irte, amor, no...

 

Desperté atemorizado y algo murió en mí cuando descubrí que me encontraba sólo en el sillón. El espacio alternaba un silencio absoluto y eso me condujo a no gritar su nombre.  Quería descubrirla, decirle: Rosalíe, soñé exacto a lo que pasó la otra noche. Realicé mil correrías por todos los rincones, pero al correr toscamente  respiré el polvo de mi torpeza, tropecé con trampas para depredadores que hicieron sangrar mis tobillos, pero aún así seguía corriendo y aunque sabía que no la encontraría, no dejé de correr cada vez más rápido, para finalmente encontrarme gritando su nombre acompañado de ecos y de una frustración que me hizo caer agotado de rodillas, sentir que algo molestaba mis mejillas y verme inofensivo, llorar.

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Comentarios:

Escrito por: Linosangalli       02/08/07 21:02
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Hola paisano bienvenido a este foro. Veo que escribes bien, fluido y preciso aunque unos cuantos puntos y separaciones no caerían mal para que la lectura no resulte tan abrumadora. Somos varios los peruanos acá.
Tenemos un foro y te invito a unirte: se trata de escribir acerca de un tema determinado, en este caso comida. Ya tenemos tres historias y es muy interesante ver como trata cada autor el tema.
El foro se llama Escribamos sobre un tema y allí podrás encontrar los comentarios.
Saludos
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