Amanda (5 de 7)

El noviazgo es de papel y a distancia. Pocas veces se encuentran a menos de un metro. Ni siquiera se entregan los recados en la mano. Temen ser descubiertos. Sobre todo Amanda, cuya principal preocupación es que no se enteren en su casa. La mensajera oficial es Alma, pero lo hace con tal desparpajo que Amanda tiembla mientras los recados están en camino. No descansa hasta verlos en manos de Isaac. Él es más cuidadoso, los recibe y los oculta, los lee entre salida y entrada de los maestros.
Noviazgo de palabras en el papel, viejas palabras de enamorados, pero recién estrenadas por los nuevos novios. Tan nuevos que se concretan a conversar en el silencio del papel y de las miradas de un extremo a otro del salón. Cuando él propone un intercambio de fotos, ella no sabe cómo sustraer la suya de entre las sobrantes que guarda su madre. En principio piensa pedírsela, pero no encuentra fácil decir que es para regalársela a alguien. Duda si valdrá la pena que ella sepa del noviazgo. No hay más remedio que sacarla a escondidas del envoltorio, pero cuando su madre la sorprende, sale de la situación sin pensarlo mucho.
—Es que en la secundaria me la pidieron porque se les echó a perder una de las que les di.
—Está bueno, pero nomás agarra una, porque la otra la quiero de recuerdo.
Lo demás es fácil. Envolverla en un recado y enviarla. Luego, recibir la respuesta. Isaac está idéntico en la foto. Amanda hubiera preferido una en la que sonriera, pero no importa. Sobre todo por las palabras escritas en el reverso. Comprometedoras pero deliciosas. Mira los ojos de Isaac en la foto y se sabe amada. Lee las palabras en el reverso y escucha la voz de su novio diciéndoselas.
Durante tardes enteras intentó dibujar aquel rostro. Se lo sabía de memoria, pero las manos no le respondían. Ahora, con la fotografía en las manos, ya no importa. La envuelve en una bolsita de plástico y la oculta en su sostén. Un rubor incontenible colorea su rostro al imaginar que la foto besa su pecho izquierdo. Tiene el impulso de sacarla de ahí y ocultarla en otro lugar, donde no le provoque ese calor cosquilleante y deleitoso que la invade. Es el deseo que recién germina en su cuerpo. El placer del beso secreto la detiene. Al fin que nadie más que ella lo sabrá. Será su secreto. Desde este momento, para ella el noviazgo ya no es de papel.
Poco a poco busca la manera de estar más cerca de Isaac. Ya no de su sonrisa, ya no de su mirada, sino de su cuerpo. Anhela el mínimo roce de sus manos, de sus ropas. Pero de un extremo a otro del salón se hace imposible un simple roce al menos. Para ella está agotada la etapa de papel. Sin decírselo se lo da a entender a él: Ya no me mandes recados. Él se intriga. ¿De qué se trata? ¿Ya no lo quiere? Le envía otro recado, a sabiendas de que lo rechazará.
—Aquí te mandan, amiga.
—Dile que ya no le voy a recibir recados.
—¿Y ahora, qué mosca te picó?
—Nomás dile así.
—Si tú dices...
Y así, Alma regresa el recado a Isaac. Él no pregunta, pero no puede quedarse con la duda. Por fortuna no llega el profesor de Geografía y el grupo tiene que bajar al patio a un descanso inesperado. Amanda se entretiene en nada y, cuando sólo ella e Isaac quedan, se dirige al barandal frente al salón. Isaac se detiene a su lado.
—¿Por qué? —se atreve a decir, con miedo a que sean los últimos momentos de su noviazgo.
—¿Por qué, qué?
—Por qué ya no quieres que te mande recados. ¿Ya no quieres ser mi novia?
—No es eso.
—¿Entonces?

—Quiero oírte diciéndome lo que me escribes.

Él guarda silencio por un instante, como acumulando suficientes fuerzas. Pero feliz de saberse novio aún de Amanda.

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: Azulejos       02/04/08 13:35
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Qué hermosa historia del amor juvenil, cuando eramos dueños del mundo y la vida no empezaba ni terminaba, era llena de belleza y encanto. Sensaciones y emociones a flor de piel, mundo mágico y cándido. Se lloraba y se reía como cuando pasa de la noche al día. Felicitaciones por tu poema. Es un placer leer tu trabajo literario. Un abrazo desde Venezuela, tibi
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar poemas