Alucinación.
El stress de un momento traumático descontrola su vida. Experimenta con drogas alucinógenas. La familia nota en ella conductas extrañas, durante el almuerzo imita los gestos de cualquiera, la internan en un psiquiátrico. Fascinantes voces quiebran sus esquemas.
Una enfermedad mental que ataca físicamente su cerebro la convierte en una alucinada.
Está incapacitada para llevar su vida. La rápida pérdida de su tejido cerebral, termina por postrarla por el resto de su vida a una cama.
A esa cama reduce su mundo confuso.
Alli comete lo impensable.
En la cama se retuerce con sus ideas irracionales, especulando con ideas de extraña maldad.
Nuevas obsesiones aumentan su salvajismo. Nadie sospecha del arsenal bajo su cama.
Acuchilla a quienes le pedían que los mate.
Bajo su cama también yacen sus víctimas.
Interesante. El final inesperado. La mente humana nos juega, a veces, y en la mayor parte de los encuentros somos los perdedores.
betob
Fuerte. Dura. Áspera. Fría. Sin compasión (vaya final...)
Liz, nos muestras otro mundo, aquel de la locura insensata. Meter cadáveres bajo la cama, me parece un chiste cruel; realmente estaba loca la pobre, de lo contrario ....
Felicitaciones, Liz, mostraste otro aspecto de tu creatividad.
Brrrr...tendre que revisar debajo de mi cama antes de acostarme ;-(
Liz muy buen relato, no tengo palabras para calificarlo, como lector me atrapaste, abres la mente a que imagine que es lo que esconde debajo de su cama, ¿son victimas reales? ¿Son su imaginación? ¿es su vida resumida?.
De verdad felicidades amiga, gracias por permitirme leerte, comentarte y por estar en el foro.
Besos.
Berenice.-
Veo en la en tu narración que la cama es el refugio donde condensa y planea todas sus ideas, sus demandas, broncas y bondades, donde de alguna manera ayuda y protege a quienes lo necesita y le piden que los mate. Claro que es mi humilde y loca opinión. Excelente amiga. Un abrazo
Muy muy bueno, recreas un ambiente donde vaga la razón, el escenario central “la cama” testigo de sus batallas y cómplice de sus tormentos.
Besitos amiga…