Gracias por tu lectura, Daanroo.
Espero que te gusten también los próximos ;D
Hasta pronto.
Y pensar que no es más que la verdadera personalidad del hombre cuando miente, ufffffff....
Sangre, vísceras, orgías sub-cutáneas, lámbisconeadas, la total ambigüedad de ser hombre en plena facultad de sus instintos...
mmmmmmmm si, definitivamente estaba dentro de su mullida tumba, no hay otra explicación para encontrar tantos sentidos juntos y tan agudizados.
Gracias por el comentario Balam.
Un abrazo ;D
Hola, Chares.
Me alegro de que te haya gustado este cuento, amiga. Como dije en el epílogo, este relato lo escribí bajo la total influencia de los relatos de terror que leía entonces, Poe, Lovecraft, Stocker, Maupassant, y otras yerbas de la misma calaña. La idea de la fuerzas desconocidas que esperan más allá, obviamente no es mía, pero la verdad es que siempre me pareció aterrador pensar en ello, aunque en la praxis sea totalmente escéptico.
Saludos amiga :D
Fantástico relato, sobre todo cuando llegas al final y te das cuenta de quién te lo ha estado contando. Impactante pensar en esas arcaicas fuerzas agazapadas dispuestas a salir reptando de sus guaridas para atacar con fiereza más allá de la muerte. La palabra “crujiente”, en el lugar que la empleas, aterroriza. Y hay frases que para mí están logradísimas como “erosionados por eternidades tortuosas” o “sólo se debía a la pereza de la muerte”. Me ha parecido muy bueno..
Un abrazo. Chares