AL FIN SOLA

 

                   Había ido al parque a estudiar. En mi casa resultaba imposible. Desde que mi madre se había vuelto a casar la casa estaba siempre llena de gente. Los de él, los de ella y los compartidos. Entre todos yo era una sombra.
                   Mientras me concentraba en lo mío, una vocesita, se dió paso entre mis ideas. Una niñita, a mi lado cantaba. La observé un buen rato. Me desagradaba. Era demasiado tierna, demasiado perfecta. Yo no entendía que hacía sola en ese lugar.

                    Jugaba con el vestidito floreado que lucía. Seguía cantando. Corría recogiendo flores que luego colocaba en su cabello lacio, largo y rubio. Justo como las niñas de las películas. Se parecía a mi hermanita postiza, a la que le compran todo lo que quiere. Ella también tiene un vestidito como el de esta niña. Es la mas chiquita de todos, creación de un nuevo amor como dicen sus padres. A mi nunca me quisieron tanto, los mío estaban muy ocupados en sus propias vanidades y peleas. Yo nunca tuve un vestidito así.

                   La niñita seguía jugando en frente mío. Seguro que es muy consentida. Cuando crezca irá al mejor colegio, será la mejor alumna, amiga de todos y gozará de la estima de los maestros.
                   Traté de volver a lo mío. Era necesario que me concentrara para que me vaya bien. Levanté la vista. A mi lado estaba la niñita y me hablaba. La miré sin creerlo.

-Hola, ¿que haces? preguntó tratando de ver lo que escribía.

-Escribo.

-¿Qué cosa?

-Cosas que niñitas como tú no entienden.

-Sé leer y entiendo.

                   Me estaba enervando. Aparte de ser visualmente perfecta, cree saberlo todo.
-Te puedes callar, dije entre dientes. Luego le añadí un por favor de compromiso para no ser tan grosera. Se quedó sentada, en silencio pero, seguía ahí, a mi lado.
-Te puedes ir, por favor.
-Pero, estoy calladita.
-No me importa, vete.
-Estoy solita y me aburro.
                   El estoy solita empezó a resonar en mi cabeza. Me puse tierna con ella, pero había algo detras de ello.
-¿Y donde está tu mamita?
-En el trabajo.
-¿y cuando te viene a buscar?
-No sé, cuando termine.
-Tengo una idea, le dije, -¿ No te gustaría, para no aburrirte, ir a dar una vuelta?.
Me miró con cara de desconfianza y luego sonrió. -Bueno.
-La tomé de la manito y nos fuimos caminando.
Al lado del parque había un río sobre el cual colgaba un puente.
-A mi me encanta este lugar, cuando estoy aburrida vengo aquí.
-Muy bonito, aceptó, ¿podemos subir al puente?.
-Sí,  un poco de pasiencia, llegaremos hasta arriba.
-¿Como me dijistes que te llamas?
-Margarita.

-Muy lindo tu nombre, también tu vestidito, ¿Quién te lo compró?

-Mi mami.
-Te quiere mucho tu mami.
-Mucho, mucho, también mi papi.
-Ah, también tu papi. Que lindo.
-¿A tí te quieren tus papis?

-¿Te gustan los pecesitos, Margarita?.

-Me encantan, en mi casa tengo muchos.
-¿Te gustaría nadar con los peces?. Cuando uno nada con ellos se ven mas lindos.
-No sé nadar. Dijo con voz bajita como avergonándose por no ser perfecta.
-No importa, no necesitas, igual te los mostraré.
La tomé de la mano y subimos al puente. La baranda era alta. Yo me apoyé en ella inclinándome exageradamente hacia adelante, le comenté lo bonito que se veía todo.
-Yo no veo nada, dijo Margarita.
-No te preocupes, yo te ayudo. La levanté y la senté sobre la baranda.
-¿Te gusta?.
-Siii.
                    Esperé a que se escuchara el ruido del agua.
                  . Miré para abajo, las hojas oficio de mis apuntes flotaban libremente en río, el libro ya se había undido. Ahora si podría jugar con Margarita       

 

 

 

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: Agonia       02/04/08 16:34
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
jajajaja que sorpresivo final, pense que la hiba a empujar y dejar que se ahogara para que no le molestara más, y seguir con su libro de notas jajaja.
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar relatos