A vosotros amigos de America
Es de noche, las dos de la mañana en mi tierra, este rincon verde de Asturias, al norte de España. Desde mi ventana veo las luces apagadas de las casas. Es hora de dormir, y las calles ya están vacías. Y a esta hora, yo frente a mi pantalla del ordenador, intento unir palabras que tengan cierta belleza, en ese iluso afán mio, de emular a los que saben escribir. Ahora se que no estoy sola , en esta casi madrugada del sabado. Ahi, conectados , cercanos aunque lejanos estan los amigos de America que voy conociendo en este foro. Ellos aún ven el sol brillar en su tierra, aún no han llegado las sombras a sus calles y a sus campos. Maravilloso instrumento este que nos permite acercarnos con la palabra.
Sobre el terciopelo azul de este oceano fulgurante en el oeste de America. Te saludo y abrazo desde mi corazón. Mi amada california cobija una hermosa tarde tibia y bella. Sí!!... maravilloso instrumento, y maravilloso la oportunidad de dar honor a lo sagrado desde en un principio del mundo: el vervo.
Angel-Guixhiro'.
Nauxica, amiga...en este foro sí, que jamás se pone el sol, como dice Auraandaluz y como lo dices tú.
Son las 10:15 de la mañana, hoy no trabajo, así que me mimé un poco y permanecí un poco más en la cama. Apenas estoy desayunando y tú ya debes estar cerca de la merienda. Acá hace frío, próximo a entrar el invierno, y por ahí, por entrar el verano.
En el foro es un eterno otoño o una eterna primavera, las estaciones que más nos gusten, y jamás se pone el sol.
Un abrazo por tu amistad, amiga!
Muy lindos besos para vos y Andres
Que bellisimo retrato de tu tierra me has enviado Andrés . Aura andaluz en su comentario, recuerda la celebre frase del emperador Carlos. Podriamos aplicarla a este rinconcito al que entramos regularmente, los que gustamos de jugar con las palabras, y decir: "En escribeya nunca se pone el sol. Siempre es de dia".
Aquí en esta tierra Fernandina, por San Fernando de Maldonado, al este del "El río de los que traen de comer", según Lucas Marton, o "Río del país del urú", según Félix de Azara o "Río de los pájaros pintados" según Juan Zorrilla de San Martín, o "Río de los caracoles" según un colaborador de Félix de Azara, son las nueve de la noche.
El sol se fue a perseguir a la luna, la bajamar se despidió de las rocas en el mar y se fue lentamente a besar a la solitaria y blanca arena.
El viento juguetea con los pinos en la isla que saluda, desde lejos las luces de la noche que incendian la ciudad, dejando sombras en los rincones de las esquinas, para que los enamorados se encuentren y los solos se acompañen en la víspera de las horas de los sueños.
Las estrellas hacen guiños cómplices, a los apresurados que vuelven a los brazos que esperan en sus casas.
Algunos lentamente y con una copa, despiden el día y festejan la noche que con calma se escurre entre las sombras, las palmeras y los fríos que las manos adormecen.
En el puerto, los pesqueros de madera de teca y con una sola luz en el pañol, zarpan con desgano a calar los palangres mar adentro.
Todo está en su sitio, nada perturba la paz de la noche que comienza, cierro los ojos y me duermo.
Un beso
Andrés