


| Escritor: | amara |
| Públicado: | 13/09/2008 |
Gracias por venir a verme; me gustó recordar esa sonrisa que tanto hacía no veía, que ya ni recordaba tan real. Me gustó cuidarte unos segundos, que para nosotros fueron días. Me gustó esa visita fugaz, secreta. Me gustó simplemente que vinieras a verme, que me recordaras que sigues aquí, aunque a veces lo olvide. Aunque a veces no lo crea.
Quise decirte tantas cosas que no me quedó tiempo suficiente. Sabía que estabas débil, debido a tu viaje. Sabía que tenía que cuidarte y con eso me bastaba. Me bastaba con mirarte, con sentirte dentro de mi vida, con saber que habías vuelto, aunque fuera consciente de que te volverías a ir. Y aún así fui feliz, más feliz que nunca, sentí dentro de mí algo tan inexplicable, tan profundamente serenador, real, que me bastó para saber intepretar el motivo de tu visita: mi felicidad. Y te aseguro que lo conseguiste, aunque hayas vuelto a irte otra vez, porque sé que, a pesar de esa barrera que jamás podré cruzar para llegar hasta ti, estás ahí, aquí, a mi lado, aunque la distancia sea eterna.
Y te fuiste sin despedirte de mí, como siempre, por eso sé que volverás. Sé que lo harás, como has hecho ya un par de veces desde que me dejaste aquí. No me importa cuándo, sé que sólo tú sabes escoger el momento apropiado...
![]()
|
Imprimir |
Enviar historia |


