MOOMBA

Categoría(s): comida, carne, exceso...

            Fuerte como la rabia que llevaba adentro era el nudo que liaba las negras manos de Moomba. Recordaba, mientras le invitaban a caminar con la punta de una lanza, las enseñanzas de su padre, también guerrero y luego muerto. “Carne por vida”, le había señalado más de una vez cuando niño, al ritmo del  pulimentado afilar de una lanza idéntica a la que le besaba la espalda desnuda. El problema esta vez estribaba en que la carne era él y la vida emanaría de los sanguinolentos tragos de sangre donados de sus negras venas. Recordó también el relato de la reina Mtombazi, matriarca ancestral de su pueblo, quien, engullendo senos de sus rivales alimentaba su honor, valentía y potencia sexual. Le acomodó esta idea y pensó que tras su deglución habría mejores señores y guerreros con independencia del bando y que, a propósito de lo mismo, tal vez, Unkhulu, el padre y el principio, se había enojado con él, por eso de yacer con la prima del rey Buthezeli, y le había dado castigo, aunque nadie sabía del hecho. Despertó de la ensoñación frente a un altar de piedra y una pira grande como un elefante y roja como la sangre que le empezaba a arder. Pieza central del festín antropófago, convocó las imágenes de un pasado no muy lejano en el cual había sido iniciado de manera similar, no más que los comensales eran menos que los seis guerreros que permanecían en el trance ritual de la danza desbordante que el mismísimo y oscuro Uhlanga dirigía desde las entrañas de la  tierra y sus pantanos. Recordó como su padre le había dado a probar de las pantorrillas y el pechos de dos bahimas y que de la carne de sus frente y ojos emanaba el poder para anticipar a los enemigos que él mismo no había podido prever hace algunas horas. Tal vez Unkhulu no estaba molesto y sólo le enviaba una prueba como guerrero. Moomba comenzó entonces a buscar las vías de escape hacia su verdadero destino y a rechazar la idea de entregar su sangre a las hojas del menegumba, que, a modo de cáliz, mancharían de rojo caliente las fauces de sus enemigos. El joven guerrero sabía que toda salvación pasaba por decisión divina y que, sin rayo mediante, su vida sería literalmente consumida. Unkhulu no abandona, Unkhulu no abandona, repitió mil veces a modo de mantra al mismo tiempo que, piedra en mano, los bahinas hacían brillar el filo de una cuchilla. Los testículos se le encogieron al malogrado Moomba pues conocían su destino digestivo, alimento de toda virilidad. Los seis comensales elevaron el fuego de la pira lo más alto posible y procedieron a despejar la piedra sacra del sacrificio hasta ahora atestada de lanzas, pieles y tocados. Éstos fueron a dar directamente a la cabeza, las pieles al suelo y las lanzas donde no incomodaran mucho. El más filudo de los cuchillos caminó hacia Moomba de la mano del más pequeño gourmet. Un corte en la palma del prisionero dejo una estela sanguinoleta que sirvió para marcar una onda en su propia frente.           

           Pero Unkhulu no abandona e hizo sonar su trueno celestial y temerario. Las luces de su gloria se confundían con el polvo de su grandeza y sus cientos de manos y piernas asieron a los cazadores y al cazado para absolverlos a todos del crimen tribal al que se proponían dar inicio.           

          Ahora se ve a Moomba y los bahimas, tristes y cansados,  comiendo de aquella basura insípida en el mismo tiesto, allá atrás, en los comedores caucásicos de la esclavitud.

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Comentarios:

Escrito por: Norberto       23/10/07 17:10
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Debí verificar si era de ZAFARI la autoría del escrito, porque desconocí su estilo. No quito valor literario al texto, si lo tiene, pero deja poco su lectura, salvo que se haya buscado sólo eso, matar el tiempo. En realidad, no todo cuanto publicamos es de igual valor...
Escrito por: claudia_ciru       02/10/07 17:09
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Mi opinión sobre este cuento no es para tenerse en cuenta. Primero porque no me gusta mucho este género y segundo porque vengo de "La respuesta a la segunda epístola" que me encantó y esta, en cambio, no me gusta tanto.
Escrito por: DILCIA       22/09/07 06:46
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Qué bueno es!
Escrito por: EITILEDA       15/08/07 13:58
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tus descripciones son poco sentidas... la historia es interesante, pero hay partes donde decae... el primer parrafo es muy largo... me gusta tu estilo de escritura, es algo compleja... no te olvides de ser feliz... besos
Escrito por: Piegrande2       09/08/07 05:30
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Me has dejado sin palabras...y eso para un escritor es terrible. Me consuelo en saber que "Unkhlu no abandona"... Excelente y que resuenen los tambores!!!
Personalmente los temas africanos me apasionan aunque mucho no conozco, si conocieras mi casa te darias cuenta por los adornos, cuadros y demás...
Felicitaciones!!!
Escrito por: perrosabueso       02/08/07 17:47
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No puedo darte, amigo Safari, una opinion rapida, tengo que pensarlo, tengo que olvidarme del texto. Hace una semana vi la pelicula "Apocalipto" y fue como si te metieras en la cabeza de la futura cena de los antropofagos aquellos. Lo grande del texto es que se disfruta de palabra en palabra, que no depende del truco facil ni del final estrepitoso para sentir el placer de la lectura. Y ademas no se como haces para meterte en la mente de tus protagonistas, a menos que seas un antropogafo, o peor, la cena de uno de ellos, o mejor la cena de una de ellas.
Escrito por: Linosangalli       02/08/07 16:25
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Un relato excelente digno de tu nombre SAFARI. Muy bien relatado, crea desde el principio una atmósfera encantada y el final, merece ecribirlo FINAL, resume creo yo con una ironia muy fina el triste destino de la orgullosa clase de guerreros.(En el asunto de la antropofagia coinciden tu relato y el mío, pues las náufragas supongo, terminarán devorándose)
Amigos ya van tres historias que tocan el tema de COMIDA. Sigan tratando, ya ven que sí se puede y es divertido comparar lo que nuestras retorcidas mentes de escritores pueden imaginar acerca de un solo tema. Me parece interesante.
Escrito por: skylar       02/08/07 09:07
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Bueno, se puede notar tu vena de escritor, me gustó la secuencia de todo el relato y me parecio interesante, solo qe creo te paso como a mi a la hora de separar los párrafos, se vuelve un poco pesado al verlos asi, ojala para tus proximas historias no te pase, tu historia es muy buena a los ojos de esta humilde lectora. Saludos!!
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