La ventana cerrada
La alcoba es fría, no invita al perdón, congela a tal punto el sublime amor
que en lugar de este solo nacen reproches de mis labios.
Y nos preguntamos "¿que nos paso?", y en respuesta solo encontramos
un aire gélido, hiriente...
¿Cuántas noches lloramos como niños secando las lagrimas con frágiles
recuerdos de felicidad, con el miedo de encontrarnos con lo que nos hemos
convertido?, ¿cuántas veces evitamos vernos a los ojos y decir, "ya
no te amo"?
Mi cabeza estaba saturada, de mil pensamientos crueles, y aun así, reales. Hace
ya más de un par de años que construí alrededor de mi fragilidad una muralla,
tan alta para que te resulte imposible echar un vistazo a lo que
realmente siento, tan ancha para que ni siquiera intentes profanar mi tranquilidad con tus lacerantes palabras.
Y tan espesa para que tampoco yo, me dé la oportunidad de deshacerla en un momento de
vulnerabilidad.
Tu, hombre maduro, con rostro angelical y cuerpo deseable a mis ojos, muerdes
las lagrimas queriendo aceptar la inevitable despedida.
Yo, niña caprichosa e impulsiva, romántica hasta la medula, cedo hoy por fin
la victoria a mi muy indeseable enemiga: la rutina....
Nadie saldrá ileso de esta habitación,
en donde solo es anfitrión el desamor. La chimenea continua sofocada por un
frio glacial, las paredes rasguñadas en un sin fin de batallas infernales, la
cama aun bien tendida, sin huellas del amor caminando salvajemente bajo sus
sabanas...
En la pequeña y vieja habitación, no existe puerta, nunca pensamos en
necesitar de una, quisimos vivir eternamente en ese mundo pequeño, saciando
nuestras necesidades mutuamente, solo para descubrir una vez más la ironía de
un amor ciego que recupera la vista solo para llenarse de las imágenes del horror.
Y la ventana aun cerrada, sin invitar a el aire fresco, tibio y renovador
del nuevo amanecer a entibiar nuestros cuerpos marchitos, atrofiados por
la postura lánguida que fuimos adoptando y volviendo nuestra por tanto
tiempo.
La ventana sigue cerrada, porque a pesar de ya ni siquiera poder decir que
nos sujetamos a un débil hilo de vida, y sin nada que perder, nunca tuvimos el
valor de abrir esa endeble, simple y aterradora ventana.

Releido y redisfrutado. Aqui ya estamos hablando de obra maestra, "Nadie saldrá ileso de esta habitación, en donde solo es anfitrión el desamor", que frase, que genialidad. De principio a fin, cada palabra, el tono de la voz que nos narra, su fuerza emotiva... WAO!
Este escrito podría resumirlo a “monotonía”. Muy buen léxico, fácil y directo, sin mucha exquisitez (me refiero a que no pretendes apabullar, sino más bien aclarar).
palabras que contagian ese frio,la rutina,describes muy bien como ese sentimiento se fue apoderando de los protagonistas,en tus letras dejas ese frio provocado,por ambos y solos...buenisimo
Me gustó el cuento y la foto que pones para ilustrarlo. Me parece un hallazgo esta frase: "nadie saldrá ileso de esta habitación en donde solo es anfitrión el desamor" Es verdad que quizá podrías depurarlo un poco el cuento porque me parece que hay ideas y frases muy buenas que se quedan un poco perdidas y si estuvieran menos acompañadas se las vería más.
Coincido con Dilcia en el concepto de su crítica, pero... Hay mucho contenido de palabras para el espacio usado y esto hace lento el texto. Mejoraría mucho la historia si la “alivianas”, economía de palabras, y vuelvo a Rulfo.
La ventana cerrada cárcel de pasiones, designio de resignación, abulia, angustia de las libertades.
Magistral amiga!
Me gustó mucho...un relato "agobiante" y atrapante.
:)
me encanta el estilo de tu cuento. yo lo llamaría historia porque tiene cierta solemnidad que parece escrito en el transcurso de los años, para alguien muy especial, creando un mundo aparte en donde no hay mucho paisaje exterior, solo el horizonte sentimental. te felicito. creo finalmente que tiene un problema de tiempos. a veces hablas en presente, a veces en pasado. puede ser un recurso tuyo pero siempre debe parecer perfecto a los lectores.
Excelente texto. Muy interesante y profundo. Algo frío y triste a la misma vez. ¡Te felicito! Seguiré leyéndote con mucho placer.
para sabato una pequeña ventana le abrio el mundo de su amada... y pequeñas ventanas en su tunel le mostraba solo lo que el queria ver... para ti la ventana se cierra impidiendo tu destino...
creo que tiene mucho de ti y poco de los demas...
es más, una valvula de escape...
si te es util, sigue utilizandola...
saludos JDO
es buenisimo, es un sentimiento que conozco y nunca podria haberlo explicado tan bien. me parece como si pudiera ver la sensacion cuando decis "Hacia ya mas de un par [...] momento de vulnerabilidad. segui asi, chau che.
Me parece que la clave de todo el cuento es la ventana, la ventana cerrada, cuya referencia final relega todo el monólogo-reproche a la imposibilidad de abrir el corazón a la comunicación o la, a veces, imperiosa necesidad de amar y ser correspondido, pues la ventana sigue "aún cerrada" la ventana seguía cerrada" no hay comunicación posible pues el corazón se volvió árido y la pasión, como fuerza errática zozobró...Interesante narración cargada de símbolos que permiten en algún momentos disfrazar el mensaje, haciéndole posible al lector ciertas conjeturas o participación en el mismo...Te felicito, sigue esforzándote, ya que los resultados serán evidentes...Con aprecio, Juan Alonzo
PD. Observa ciertos detalles de carácter ortográficos, como las puntuaciones y la parte final que me parece un tanto oscura desde el punto de vista gramatical: " por que a pesar de ya ni siquiera poder decir que "
Hola Pilar;
Acabo de leerte y me pareces excelente. Primero porque eres muy joven y ya demuestras mucha madurez en la escritura. No caes en la metafora facil, ni desperdicias los adjetivos, que es la marca de fabrica de los escritores en ciernes. Felicidades. Ya tecnicamente hablando, yo hubiera evitado la cercania de las palabras "necesidad" y "vulnerabilidad" por la rima de "...dad". Pero son mis gustos musicales, no tiene nada que ver con el contenido de tu bello escrito. Espero mas historias tuyas para disfrutarlas.
Edwin
me gustó. no me parece de el estilo de escritura que me facina leer, pero no está nada mal para mi ya que me gustan los monólogos. buen trabajo
Tal vez por eso nunca hubo puerta, jamás la necesitarían.
Jamás tendrían que cerrarla para evitar la intrusión de algún hijo.
Cautivante narración.
Un abrazo
Paula.