El Lobo Aúlla de Noche
Después de un agotador día, alargo las horas de trabajo y evito mi casa que está demasiado fría. En la seguridad del auto avanzo en la noche; veo seres desvalidos pasar, pintarrajeados y provocativos, actores del amor triste, el que se paga en efectivo. Travestíes con sus rostros de amorosa tristeza infinita, formas que toma la sobrevivencia en los marginados. Un vendedor noctámbulo me ofrece flores trasnochadas; otro, más osado, con facha de gigoló de población, promueve su compañía. Miro sus rostros vacíos, la otra cara de esta ciudad; pienso en ellos como en un autorretrato lívido. Esta visión oscura y amarga de noche estrellada, no posee rostros, sólo tiene mascaras y muecas de falsa alegría.
Término frente a tu casa. ¿Cómo llegué? ¿Cuándo hizo mi mano la maniobra sobre el volante? No lo sé
Inexorable la noche me conduce hasta ti y no puedo regresar sin soñar verte sonriéndome en la tibieza de una cama que no es la mía.
Apago el motor y enciendo un cigarrillo, observo tu hogar durante un tiempo indefinido. Me debato entre bajarme y llamar, quizás aún esté a tiempo; estoy a punto de bajarme, pero
¿Y si tienes compañía? Sería un golpe fatal; la cobardía me ancla al asiento y no me atrevo más que a mirar. Las luces se apagan de a poco, la última es la de tu dormitorio. ¿Por qué tardaste tanto? ¿Acaso me esperabas?
Hace frío, me cala los huesos; enciendo el motor, el cuarto cigarrillo o quinto, que más da, fenece en mis dedos y en mis pulmones. Si pudiera aullaría desgarradamente esta pena en la noche; en lugar de ello aspiro profundamente, dibujo en el rostro la mejor sonrisa, retomo la ruta y me voy a casa, donde me espera mi propia familia, ignorante de la vigilia de este lobo nocturno.
En mi corazón siento el vacío del desamor y la presencia de la nada.
Un texto descriptivo de un fragmento de la noche marginal, de fácil lectura, aunque de menor calidad que “Hogar santiaguino”. Nos presenta Loreto un personaje principal deprimido, quizá insatisfecho en su hogar, que culmina su paseo nocturno regresando al mismo con igual ánimo… Un ser desolado.
El que más me gustó de todos los cuentos tuyos que he leído. "En mi corazón siento el vacío del desamor y la presencia de la nada" un final buenísimo. Me gustó la sensiblidad que muestras, lo poético de las frases: "flores trasnochadas". Un cuento con mucha fuerza. Uno se imagina a la chica en el coche, está tan bien descrita la situación que uno llega a sentir esa pena de loba aullando en la noche. El título, muy bueno también.
bueno, sigues siendo muy crítica y eso a mi, me agrada.
es una buena historia, no dice mas que lo que tiene que decir, felicidades
Excelente...muy bien alegida cada palabra. No le cambiaría nada.
Wao, apenas dos horas despues de soltarte algunos comentarios tibios sobre tus historias me topo con este texto genial, poetico, fraguado sobre las ascuas de un temperamento de amante, delimitado en un solo impulso de pasion, cataliptico, fugaz. Muy bien escrito, las palabras justas. Lo he disfrutado mucho. Un comienzo genial donde con "la casa fria" elaboras la metafora de toda la historia. En la pénultima oracion yo, (solo yo) moveria "la familia" mas cerca del final, para darle contundencia, pues es aqui donde revela la protagonista su naturaleza de amante, algo como "... retomo la ruta y me voy a casa, donde, ignorante de la vigilia de este lobo nocturno, me espera mi familia." Pero, nada sutilezas de escritor que cada cual tiene sus manias, buen texto, escritora, de lo mejor de su pluma.
Muy sentido. Una mirada distinta que se lee bien. Me gusta particularmente cuando el título baña el texto de tal manera que toda la historia lo extiende.
Oh; casería de loba amorosa, así quien le teme a la noche,. Me presento ,Oscar. Muy buen relato, felicitaciones ; quedo a la espera del próximo intento, suerte.
La larga agonía de los que esperan por el ser amado suele ser muy dolorosa. Escrito con mucho sentimiento.
Bravo
Lino
me gusto tu historia. creo que tienes talento sobretodo en la úiltima parte...felicitaciones.