13- Leo Leyenda lee “Tres hombres en un bote”
Inés, este libro que estoy leyendo en este momento es fantástico. Es una verdadera lectura para divertirse mucho le dice Leyenda, leyendo un libro sentado en un sillón de su jardín.
¿Por qué? ¿Cómo se titula? le pregunta Inés, mientras le ofrece un mate.
Se llama Tres hombres en un bote, pero comienza así: Éramos cuatro: Jorge, Guillermo Samuel Harris, un servidor y Montmorency, mi foxterrier. Un libro que promete tres hombres, y en el primer párrafo ofrece cuatro es maravilloso.
Sí, promete ser divertido.
Claro, pero ya la tapa había anticipado esa revelación, lamento decirlo, el título es Tres hombres en un bote (sin contar el perro). Lamento decirlo porque mi sorpresa no fue tan grande, como la hubiera sido si no hubiese sabido nada del perro le dice Leyenda sinceramente preocupado.
¡Leo! ¡Vos leés todo! ¿Y cómo continúa? lo anima Inés.
Reunidos en mi habitación fumábamos, charlando sobre nuestro mal estado; malo desde el punto de vista médico, se entiende.
Pobres, estaban enfermos. No debe ser un libro muy divertido comenta Inés.
Yo creo que sí, porque dice: Nos sentíamos bastante fastidiados los cuatro y ello comenzaba a inquietarnos. Harris proclamó que experimentaba a veces singulares accesos de vértigo y que casi perdía la conciencia de sus actos. Entonces Jorge nos confió que a él le rodaba la cabeza, y que no sabía lo que hacía, por decirlo así. En cuanto a mí, era mi hígado el que funcionaba mal. Sabía que mi hígado funcionaba mal porque, precisamente, acababa de leer el anuncio de una especialidad médica para el hígado, en la que se detallaban los diversos síntomas que permiten reconocer que se tiene el hígado deteriorado: y yo los sentía casi todos.
¿Estás seguro de que no sienten mal? le preguntó Inés.
No, no les pasa nada, están aburridos, nada más le asegura Leyenda.
Sí, es posible, pero también puede ser que se sientan mal.
No creo, porque continúa diciendo: Es una cosa curiosa, no puedo leer el anuncio de un específico sin verme forzado a reconocer que sufro, justamente, del mal en cuestión en su forma más peligrosa. Siempre me parece que el diagnóstico corresponde, con toda exactitud, a los síntomas que noto.
A mí me pasa lo mismo que a ese personaje, no puedo oír hablar de piojos que me pica la cabeza. ¿Quién es el autor? pregunta Inés.
Jerome K. Jerome, fue un escritor inglés, el libro lo publicó en 1889 le responde Leyenda.
Oh, en 1889. Si esos personajes podrían ser nuestros amigos
. dice Inés.
Claro, y la causa de que se sienten mal es la consecuencia de su paseo en un bote por el río Támesis. Nada mejor que un paseo cuando uno se siente mal le dice Leyenda, convencido de sus palabras.
Por supuesto, Leo, es bueno que demos un paseo. Por eso el domingo vamos a ir a comer a la casa de mis padres, quiero que te conozcan le dice Inés, cambiando hábilmente de tema.
Bien, muy bien. ¿Le gustan las plantas a tu mamá? ¿Está bien que le lleve una de regalo? pregunta Leyenda.
Sí, Leo, está muy bien le responde Inés.
¿Ella tiene plantas? Si tiene se las elogiaré planifica Leyenda.
Sí, Leo, le va a gustar que le elogies sus helechos le asegura Inés, mirándolo con ternura.
Me alegro mucho le responde Leyenda, que verdaderamente está contento, con su libro, con Inés, con conocer a la familia de Inés, y planifica que cuando termine de leer el libro, junto a Inés, se pondrá a elegir la planta que le regalará a su futura suegra.
interesante y con una historia que cautiva.
saludos
Martín
Muy linda historia, que bueno fue leerla, te felicito
Hola!! muy interesante tu relato, tiene originalidad. Me atrapó desde el principio.
Un saludo grande.
está muy bién que leynda se instruya leyendo y que amable!!!!!!!1
le llevará plantitas a la suegra. mientras no la codimente y la confunda con ensalada
Por favor que no sea la "carnívora", te puedes imaginar que dirá la futura suegra???
sigue estando muy interesante el relato. Saludos.
Precioso Mariela si hasta va a conocer a los padres de Inés, esto se pone bueno, más interesante que las novelas de la tarde, continúa así.
son geniales las aventuras de leo
Al parecer nunca me voy a cansar de leer las aventuras de Leo...
Genial amiga
Te sigo
Besos
Mis felicitaciones escritora!!!
sos un genio!!!
esperaaaaa... que hablar de piojos me pica el marote
jajajaaaaaaaaaaaa
TE QUIERO AMIGA
besos y abrazos de osa
NILDA
Que mono, Don Leo. Pues en mi casa tratamos al perro como una persona más (Risas).
Me encanta tu forma de escribir. No se si yo podría escribir así. Espero que un día llegue a hacerlo tan bien como tu.
Espero que no sea una planta carnívora .
Un abrazo y un beso .
Muy ameno. Es bueno tener la ternura de Leo nuevamente. Y ahora, que como decían en casa, "anda sumando puntos a su favor". Un beso.
Buen trabajo amiga me gusto mucho y sigo leyéndote un abrazo Conec
Amena y entretenida historia como de costumbre. Buen trabajo compañera. Un abrazo. Un gusto leerte.