Soy una mujer, con alma de marinero... cubierta por salitre del mar Caribe, cuyo horizonte se entrelaza en los confines del azul celeste y el verdemar. Asi soy, enamorada de los números y las letras, la matemática y la poesía. De esas personas que se niegan a dejar de creer en las personas, en el amor en cualquiera de sus manifestaciones. Soy educadora y me encanta escribir para los más pequeños. He aprendido que la vida es hermosa y que hasta una lágrima cuando ya no tienes tiempo, pides derramarla.. porque hasta el llanto te recuerda que estás viva. Creo en Dios y le agradezco el estar viva, las cosas buenas y las no tan buenas. Suelo decir a mis amigos: que la vida es un juego, solo hay que jugarlo y si lo haces... debes hacerlo limpiamente.