OBRAS DEL CONCURSO DE NANO MONÓLOGO MARZO 2008 (VOTACIONES)
Estas son las obras, los inscritos en Escribe Ya que deseen, hayan participado o no en el concurso, seleccionarán 5 obras, a las caules propondrán para el primero, segundo, tercer lugar, cuarto y quinto. Cada obra obtendra 5 pts por el primero, 4 por el segundo, 3 por el tercero, 2 por el cuarto y 1 por el quinto.. Al final ganará la que obtenga mas puntos.
A.- Prologo de Poe frente a tu puerta
Amargura de corromper la moral, amargura de escapar y caer lado anverso del abismo, amargura de ser otro con la falsía del mismo.
Si pudiéramos no jugar más con el inconciente y la torpeza, porque el monóxido de la poesía erró el camino, los siete pecados capitales y el ocho de recargo el día que de loco anocheció el mundo.
Si pudiéramos; pero no; capitales serán ¿Por qué mar sin esperanza, generatriz de tormentas, cielo arrebatado a Dios en ademán violento? ¿Por qué?: es tu pregunta y un antecedente más de la humana comedia.
Para hablarte diré lo que no quisimos decir: mi culpa antes de mi traje colosal, lindes de mi vida y la tuya vida, culpable sin límites, intolerable al paladar. Aquí despertarás de falsas coincidencias, diré cuando un graznido vierte su luz en el borbotón de tu arcada, botella repleta de dudas.
Si la vida inmigra a la no vida amando el cadáver del amor maldito; no obstante ante esto despertarás, con vampiros blancos en la noche sedienta cuando es fértil la ilusión del hombre. Hoy quiero hablar de los temores que te anegan, como un torpe que se quedara dormido en la bañera; quiero expresar lo que ignoran tus ojos y concientizar el horror de tu indiferencia
B.- El Rey Firullio IV
El Rey Firullio IV, de la Familia Real Sepúlvica, del siglo X a.C.
Esto que te cuento es totalmente serio y cierto, y si no lo es, en castigo, me condenaré a irme al infierno, a tomarme un tintillo con el diablo.
Dicen los entendidos, no se entendidos de que, pero habrá que creer, de esas cosa femeniles, que el sexo femenino llora siempre y a toda edad. Yo no lo se, pero te cuento lo que me contaron, considerando que es un cuento…
Dicen que lloran porque:
Cuando se es pequeñita, porque pide algo.
De niña, hasta los quince, porque quiere algo.
De adolescente, porque no entiende algo.
De señorita, porque el novio no hace lo que ella quiere, y porque no le gustó algo.
Más mayor, porque si llega a los treinta sin casarse, teme no hacerlo.
Ya madura, a los cuarenta, empiezan las preguntas existenciales (¿Para esto me casé?)
Pisando los cincuenta, porque se divorció.
Cuando se arrima a los sesenta, por el tiempo que perdió.
Y cuando llega a los setenta, porque pidió, quiso, no entendió, no le gustó, o no se casó, ¿porque para esto se casó?, porque se divorció y por el tiempo que perdió.
Dicen los que te conté en el principio, que cuando el Rey Firullio IV, de la Familia Real Sepúlvica, en el siglo X, a.C. contó a su corte, del drama femenil que habían concluido sus Senadores, decretó sin derecho a réplica…
"El destierro de las lágrimas húmedas salobres de las féminas del Reino, y trajo en lugar de ellas, las perlas más hermosas del Mar del Japón, y se las dio en regalo a las mujeres, para redimir las culpas de los varones del Feudo, por hacerlas sufrir de amor, y de cualquier otra ruindad provocada".
Firmó el decreto y se fue a llorar al cuartito.
¡Palabra de honor que es verídico!
C.- Delirio en soliloquio
Serenata de subjetiva forma de envolverme, en el profundo intento de acogerme por donde ni uno mismo se percata.
A veces siento que el entorno, es el mismo mirar de lo mirado y nada por negado se me omite en el convite de mí estar incluido.
Solo se que mi audible es contenido de mi ser continente inexplorado; de mi propio avenir inesperable; sólo soy resonancia de los ecos de mi significado colectivo.
En mi ser rumoroso se despeñan las notas altas de audibles fantasías; arquetípico fluir de melodías de suma iridiscente, con formas transparentes de símbolos precisos.
No hay nada en mi creencia, ni fe que yo comparta; es solo la experiencia de mantras recurrentes de unión en mi solvencia de sensorial sentido; tejidos en mis meandros de arborescente flama que intencional se traman en mi intuición sentida.
Si en formas ilusorias me acerco al pensamiento, mi medio es el concepto y el fin el movimiento de un tiempo compartido. Así como el sonido de un ritmo que reclama su estar en contradanza; al son en que respiro se afianza lo insistente que es mi placer incluido toda y su arrogancia.
D.- La higuera
Se que me tiene lástima…
Mis ramas descarnadas se alzan para atrapar los pedacitos de sol de este crudo y desolado invierno.
Si no hubiese sido por la promesa que le hizo a la Gumercinda, ya me hubiese secado.
¡Segura! Ni un jarro de agua tendría.
¡Caramba! ¡Si sus recuerdos se han prendido a mis raíces!
¡También con los que no viene a pasar!
La pérdida de la patrona.
¿Y el paraíso sombrilla, fiel testigos de sus arrullos de recién casados? Hoy amarillo tiempo.
¡Entonces yo era feliz al verlos! ¡Y era toda verde y me hamacaba con el viento!
¡Pobrecita! Y a le llegaba la hora y seguro quería irse con nuestra imagen-
¡Por eso le abrió la ventana!
¡Justo en primavera y el paraíso reventaba de flores y como un adiós, llenaba de perfume su agonía!
-¡Cuídalos, Nicasio!- dijo - ¡Uno a uno se nos fueron los hijos, y ellos, fieles centinelas, siempre allí!-
¡Y el Nicasio que no pudo atajarla y la tristeza hizo nido en nuestras ramas!
¡Si hasta la tierra nos cambió!
¡No, si entró a cuidarnos y con esmero!
Poco tiempo nos duró…
¡Con pasos inseguros, ahogados en alcohol!
¡Con rabioso llanto fue como si se apoderó de él!
Y escuchamos sus quejas:
-¿Se creen qué ustedes solo la extrañan?- ¿Qué están tristes me dicen?
Y se abrazó a mi tronco, como pa’ dejarse secar junto a nosotros.
¡Somos esqueletos! ¡Recuerdos de un ayer!
¡Una señal! ¡Una cruz transformada en memoria!
E.- Monologo del Árbol
Hoy desde este cubo de basura, recuerdo mis mejores momentos, en aquel entonces tenía otro cuerpo.
Mi gran tronco, de un color marrón envidiable, mis raíces sumergidas en la tierra, jugando a llegar profundo para poder alimentarme de ella, mis hojas cada una jugaba a acariciarse con el viento.
Durante años fui hogar de aves, di sombra a enamorados, que en mi tronco proclamaban su amor…
Muchas veces el sol de verano fue inclemente conmigo, recuerdo el otoño, el maravilloso invierno y me regocijaba de mi plenitud en la primavera.
Aún así siempre me quejé de ser árbol, pues no podía caminar, y todos los que me usaban me causaban molestias…
Un día escuché a alguien decir:
_ Este árbol es excelente, es el indicado.
Yo cual idiota sin nada que entender en ese momento más hice notar lo bueno que era ¿Para que? No sé.
¿Cómo imaginar que iba a ser cortado?
Fui llevado a una fábrica para ser procesado… ¡Ayyy de mi… quiero regresar al campo!!!
Junto con muchos árboles fui transformado, me convirtieron en cartón, en papel, en mesa, silla, servilletas y papel blanco.
Trate de mirar dicha en mi desgracia, ¡al menos serviría para algo!...
¡Feliz me sentí el día en que fui usado!, con tinta fina un escritor en mi fue plasmando un bello poema de amor, que luego con los días según por ser malo, fue tirado al reciclaje.
De papel blanco fui hecho tiras y luego transformado en otro tipo de papel, ese que le llaman sanitario.
Ahora resulta que mi cuerpo en un tubo de cartón reciclado, estoy alrededor de el y metido en un baño, limpiando la mierda de aquel hombre que un día fue al campo y corto mi tallo.
F.- Como Describir un tu y yo…
Estoy aquí sin poder moverme, todo da vueltas en mi cerebro, tratando de llegar a una conclusión, ¿Qué será lo que nos describe?, ¿Cual palabra es la correcta para nosotros?
ENREDO… Sólo pienso en nuestros cuerpos envueltos. ¡¡No!! En algún momento el nudo se desbarata.
TEMBLOR…Mi carne completa tiembla al contacto tuyo. ¡¡No!! El temblor pasa.
DESEO… Mmm palabra por demás trillada. Aunque es el ingrediente indispensable.
CARICIA… Suave y llena de sensaciones. ¡¡No!! Hay momentos en que prefiero que me aprietes.
MAR DE SENTIMIENTOS…jeje. Muy cursi. Y no siempre estoy en ese estado.
DELIRIO…¡¡Noo!! Es lo mismo delirio, pasión, deseo, éxtasis, etc…
PAZ…Ay que ilógico, la paz nunca reina completamente.
INFIERNO… Bueno podría ser su calor, pero no me convence.
ASOMBRO… ¡¡No!! Abundan los detalles que conozco a precisión.
SONIDOS…Tampoco, los silencios me saben a miel con fresas.
LOCURA…Se necesita igual la cordura.
Todo esto me suena -imposible-. Dejaré de pensar en ello, o me dolerá la cabeza.
Hay una cosa que es muy segura… “Si me escondo, siempre me encuentras” ¡Te Amo mi cielo!
G.- Milagros es tu nombre
Yo sé que nadie me cree, pero no me importa.
Sé que no estoy equivocado.
Sos diferente, lo supe el primer día que te vi.
Yo estaba gastando el tiempo en la estación. Bajaste del tren.
Caminabas sin pisar el suelo, llevabas un bolsito azul, y un sombrero con alas que te protegía del sol.
Eras la imagen de un cuento de fantasías. Ellos no te vieron ese día por eso no comprendieron lo que sucedió después.
Comencé a seguirte.
Por las tardes ibas al río, te sentabas en la playa de arena y tierra. Cantabas y los pájaros detenían su vuelo para escucharte. Hasta la brisa se suspendía en el aire para bañarse en las notas de tu voz.
En mi pueblo la mayoría de las personas vivían solas. Por viudez, soltería o desengaño, el unirse en pareja, era una mala palabra.
Cuando llegaste, las cosas comenzaron a cambiar. Sólo yo me di cuenta, que todo sucedió a partir de tu presencia. Todos se enamoraban
En el tiempo que te quedaste en el pueblo, hubo treinta casamientos.
Las mujeres querían imitar tu dulzura al hablar, las niñas copiaban tu manera de peinarte. Eras el símbolo del amor.
Pero un día te fuiste, corrí detrás de tuyo, te grité que te amaba, me sonreíste y me diste un beso suave en los labios, te vi subir al tren con tu pasito que no tocaba la tierra y me quedé llorando.
Lo grite a todos, Milagros, ese era tu nombre, no es como nosotros, es un hada. Se rieron de mí, se burlaron.
Cuando notaron que los jazmines dejaron de florecer, que los árboles del río murieron de tristeza al no escuchar tu canto y que el pueblo se quedó sin pájaros…comenzaron a sospechar que yo tenía razón.
H.- Monologo de Ofelia
…los rumores del manantial acarician el aire en espirales de cristal, que lentamente se difuminan en el silencio…
Hamlet ha tomado su decisión. Ha resuelto el dilema que lo consternaba: ser o no ser. Así, el príncipe ha subido hasta lo alto de las murallas y se ha arrojado a recibir el letal abrazo de las aguas. ¿Cómo afrontar la partida de aquel que lo era todo en mí? Polonio mi padre me dice que el infausto suceso comprueba lo inestable de su temperamento: que nunca la felicidad hubiera tocado a mi puerta, si hubiese yo contraído nupcias con el siempre oscuro y reflexivo Hamlet. Y sin embargo, tarde percaté del motivo de su melancolía, al escuchar sin buscarlo, la confesión del Rey, en una conversación con mi astuto padre Polonio. Han asesinado al legítimo Rey de Elsinor, su propio hermano usurpador le ha quitado la vida, y su viuda, la Reina, ha aceptado recibir en su lecho al vil advenedizo. Hamlet decidió evadir tal oprobio, y se avino a alejarse definitivamente de toda esta suciedad. Su última carta: sólo un pliego en blanco y algunos pétalos sueltos. Aparenta sólo ilógico vacío. Pero yo he podido descifrar su oculto mensaje. Me quiere. Me llama. Hoy que todos reposaban, luego de los hipócritas homenajes del funeral, he prendido fuego a las lujosas cortinas y a varios muebles reales. Todo Elsinor arde ahora en una furiosa purificación. Yo miro a lo lejos el resplandor del castillo en llamas. Ahora, que he acudido al llamado de mi príncipe, Hamlet, mi amado lejano. Los pétalos me han conducido al único lugar donde su flor brota, las orillas de un manantial oculto en los bosques, cuyos rumores acarician el aire en espirales de cristal, que lentamente se difuminan en el silencio… y yo con ellos.
I.- De la Envidia y el Encono en Portales de Literatura
"Buen día.
Siete Portales Virtuales para Poetas o Escritores he visitado.
En todos ellos se cuece la misma fritanga. La envidia y el encono en contra de los buenos…o de los menos peores…o de todos contra todos, incluso.
Desde mi propia Atalaya he sido testigo del duelo insano entre tantos gemelos adversarios de arte y desastre. Y aún así nos embriagamos de letras y con necedad fúnebre y vital persistimos.
Acá o allá, el vaso y el agua enturbian las mentes frescas. El sueño, la razón y el caos expresan su discordante dramatismo y pesadilla lúdica. La palabra y el silencio anochecen a plomo, entre tiempo, distancia y formas, que expresan el dilema del que escribe y el que no lee.
El que escribe semi-huye y cree que descansa; el vano apedrea, se esconde y ríe.
¡Ja!, la estaca se queda en las almas falsas y obscenas, porque no saben de estrategias, ni de dignidad, ni de amistad, ni de amor, ni de castillos o princesas, de esencias; mucho menos de Honor. Palabra mortal que les matan de muerte.
Más el esfuerzo, la expresión, la vida; tallada, gritada, dibujada, y escrita persiste. Jamás es derrotada.
¿Qué hace el que escribe sino transitar desde si mismo hacia su propio interior?¿En qué le afecta a la inmundicia? ¡Pues en todo! El calabozo dista mucho de lo etéreo y se transforma en envidia vulgar. Al buen escritor en cualquier Portal se le envidia.
¡Que se pudran en su envidia! (¡Que los conjuros literarios ya han penetrado en las almas del noble lector y se percibe en todos los horizontes al humano tras el teclado!
Y las ratas se retuercen, Je. Para ellas no hay vía; ni dentro ni fuera.
¿Quién gana? Por más que se caigan portales, por la envidia y la ira; ¿El que escribe o el rastrojo?
Sólo el primero de ellos cumple propósitos en cada viaje. El segundo perece ignoto"
J.- ¿Yo? No escribo
(Descalificado por haber sido publicado antes de cerrarse las votaciones)
K.- Desafiante amor
No lo hubiera imaginado, jamás lo habría pensado
¿Porque eres tan importante para mí?
¡Si tu! Aquel cuyo nombre es universal, ¡¡¡Amor!!!
Me atraviesas, me dejas caer pero también me levantas, me excitas, me avivas pero también me matas.
¿Porque eres así? ¿Porque estas en mi ser? ¿Porque vivo por ti?
Pero es ilógico porque aun no te encuentro, apenas te recuerdo, Una vez, ¡si! Una vez tocaste mi vida, era extraño, te sentía, ¡eres tan puro pero dueles!
¿Sabías? ¡¡Dueles!!
¿Como describirte? A veces lo intento, pero no se si sea lo correcto, eres implacable, entras y no te quieres ir. ¿No lo notas? Me lastimas, me llevas al máximo y en la cima te apoderas de mí, pero allá en lo más alto, me lanzas.
Eres cruel, ¡si! A veces lo eres, ¿pero que hago? ¿Como lo hago?
Sino puedo sobrevivir sin tu presencia, cuando no estás en mi vida, vienes a mis sueños y me posees, de distintas maneras ¡claro! Pero al final con mascara o sin ella, siempre eres tu. Al final solo podré decirte amor te amo.
L.- Mi muerte
Cinco años se cumplen hoy de mi muerte. Seguramente mi madre vendrá a visitarme. Su desconsuelo solitario la arrastrará hasta este lugar, y una vez más me preguntará por qué lo hice.
Nunca tuvimos una comunicación fluida, y hasta podría decir que le resulta más fácil comunicarse conmigo ahora. Mi madre cuestionaba mis amistades, mi forma de vestir, de vivir. Irónicamente cuestiona todavía hoy mi manera de morir. Para su mentalidad creyente, Dios nos da la vida y Él es el único que puede quitárnosla.
Ariel se encargó durante todo este tiempo de hacerle creer que yo tenía problemas. Le contó una y mil veces lo extraña que me había notado en los últimos tiempos. Llegó a decirle que yo consumía drogas. Sé que mi madre nunca le creyó, y es por eso que le cuesta aceptar que yo haya tomado una decisión así. Me recuerda diseñando proyectos para mi futuro. Que los proyectos lo incluyeran a Ariel, no le simpatizaba plenamente. Nunca me lo dijo, pero no era necesario. Sé que quería otra cosa para mí. Hoy tengo que admitir que al menos en eso, tenía razón…
Habíamos ido a una fiesta, y antes de regresar Ariel y yo discutimos. Yo estaba harta de sus celos enfermizos. Se empeñó en acompañarme a la estación. Vi con alivio que llegaba el tren. Todavía me lacera la ira de su última mirada. “Serás mía o de nadie más”, me dijo. Después el muy hipócrita contó que yo me había ido sola de la fiesta, y que él había llegado al andén justo a tiempo para ver cómo me arrojaba a las vías. Durante mi funeral, él lloró su culpa silenciosa sobre mi cuerpo frío, mientras mi madre no dejaba de preguntarme por qué me había suicidado.
M.- Ecografía del alma
Después de mi visita anual al ogro, monstruo de los siete lagos de la oscuridad absoluta, llámese ginecólogo, pensaba que si tuvieran que concurrir los hombres, los pobres tipos se morirían de hambre.
En el viaje de vuelta en colectivo se me ocurrió pensar en un nuevo estudio, una “ecografía del alma”, tal vez podría salir del anonimato con semejante adelanto para la medicina.
Un rodillo gelatinoso e indoloro por el pecho y chau, la solución mágica.
Te diagnostican algunos duelos pésimamente elaborados, dos o tres angustias persecutorias que caminan por ahí sin cauce, la nostalgia por algún amor que no fue, el rencor por ese desgraciado que nos plantó por alguien veinte años menor, de carnes firmes y que le vendió un mundo que no existía, dejándonos paradas en el medio del tránsito con ganas de atropellar a cuánto transeúnte pase por ahí y encima sin auto porque también se lo llevó con nuestro amor pisoteado, y las culpas de las que las mujeres somos coleccionistas.
El resultado del estudio trae consigo la cura, porque sacando a la luz tanta basura guardada que el ser humano no sabe eliminar del todo, tomando conciencia, viene el milagro solito y se nos instala.
Es un delirio pero no es tan mala idea, se han inventado tantas cosas nuevas que ahora mismo pongo en marcha el proceso para que mi invento sea real.
Síganme mujeres que tenemos trabajo que hacer.
¿No les parece?