-Tonterías, no es sino.....
Sus ojos centellaron y la figura abrió la boca, dejando escapar una alarido infernal que duro varios segundos. El comandante no podía creer que tan maltratado cuerpo albergara aun vida. Soltó el paraguas, tomo a la chica por la cintura y desato sus ataduras.
-Tranquila, que ya viene ayuda.- Le dijo con tono paternal.
-¡¡¡Ramírez!!!!.- Volvió a gritar el comandante sin obtener respuesta de su subalterno.
Se percató que al momento de nombrar a su oficial la chica que ahora tenia en sus brazos trataba de hablar.
-Descansa no te preocupes ya tendrás tiempo, descansa.
La chica como si las palabras del comandante fueran mágicas, cerro los ojos y se desmallo.
-¡¡¡¡Quiero a todos los hombres empeñados en buscar a Ramírez!!!!!!.- Dijo el comandante con voz firme y preocupada. Su oficial, después de 24 horas aun no aparecía. El no lograba entender como ante sus propias narices, Ramírez se esfumo. El lo conocía y sabia que era muy responsable y que no dejaría la escena del crimen así como así , es por eso que estaba tan preocupado.
-Comandante......llamaron del hospital, la chica acaba de despertar.
El comandante, se acerco a la ventana, como si en el horizonte sucediera algo que llamara su atención, se quedo unos cuando segundos observando, luego tomo su impermeable y salió de la comisaria.
Mientras manejaba, pensaba en los pormenores de este caso que lo tenia tan intrigado. Nadie vio nada, nadie escucho nada, no tenían ninguna pista de la agresión que había sufrido tan desdichada criatura. No sabia quien era, habían pasado dos días y no había despertado.
El cielo oscuro y la lluvia constante eran el marco perfecto para toda esta intriga, de echo, desde aquella noche en que la chica fue encontrada, que no dejaba de llover, como si junto con su aparición algo oscuro, como el cielo, se había despertado.
Al llegar al hospital, el comandante se dirigió al mesón de informaciones, sacando su placa y mostrándosela a la encargada la preguntó.
-Se que trasladaron a la paciente que estaba con custodia policial. ¿Adonde la llevaron?.
La mujer, con tranquilidad comenzó a mover el mouse de su pc.
-En el sexto piso, habitación 666.
-Como, ¿Es una broma?.- Pregunto el comandante sonriendo.
La mujer también sonrió y se encogió de hombros.
Le había parecido muy relacionado el numero de la habitación con las características de la escena del crimen y las condiciones en la que habían encontrado a la chica.
Subió al ascensor y sintió el cosquilleo típico de aquellos que sufren de vértigo. Estaba ansioso por interrogar a la muchacha y descubrir alguna pista que lo llevara a resolver el caso, mas que nada, porque jamas lo había dejado de hacer.
La puerta del ascensor se abrió repentinamente y de inmediato se percató que algo no andaba bien. No había nadie en los pasillos y estaban encendidas solo las luces de emergencia.
De pronto escucho como un estruendo el mismo alarido que se le escapo a la chica. Corrió por el pasillo mirando la numeración de las habitaciones. 661, 662, 663, 64, 65 y 666. por fin , empujo la puerta con fuerza pero no la pudo abrir, era como si algo estuviera deteniéndola, saco su arma y la cargo, retrocedió unos pasos y con todas sus fuerzas la volvió a empujar. Sintió como si algo se corrió y pudo abrir la puerta lo suficiente como para entrar de lado. Atrás de la puerta encontró al policía que estaba de guardia cuidando a la chica. Estaba con la cara destrozada como si le hubieran dado un enorme mordisco, no se distinguían rasgos si no solo huesos y carne suelta. Miro hacia la cama y la chica no estaba en ella. Con sigilo se acerco a la puerta del baño. De pronto un ruido llamo su atención, venia detrás de la cama. Poco a poco fue acercándose apuntando hacia donde había salido el ruido. Era la chica , en posición fetal en el rincón de la habitación.
-Tranquila no te va a pasar nada.
La chica bruscamente lo tomo del brazo, lo miro y le dijo.
-¡¡¡Soy yo , comandante!!!. ¡¡¡¡¡Ayúdeme!!!!!
¿Quien lo continua? a ver que pasa......