Fecha: 06/12/10 20:49

Taller-Simposio Fantástico

Bueno, acá va la séptima entrega de la revist... del taller más grandioso de la tierra....
Quién no entiende muy bien qué es este foro, clickeen este link:
http://escribeya.com/Foro/6295

Quién se haya perdido el último simposio, dé la mortal para atrás, y entre aquí:
http://escribeya.com/Foro/6478

Acá va un mensjunje extraño que se me ocurrió, no sé si les va a gustar, pero bueh, siempre cuento puede hacer mal a los riñones..
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“Nada distingue, teóricamente, la práctica artificialista del artificio de la práctica quasi artificialista, que constituye la frontera común entre el artificialismo y el naturalismo en el terreno estético: la misma negación de lo natural en la pretendida naturaleza, el mismo reconocimiento de la incapacidad del artificio para producir naturaleza, la misma asimilación de los estatus del arte y de la naturaleza en la unidad indiferenciada de una existencia azarosa, que no admite ninguna distinción entre la naturaleza y el artificio (lo que se hace sin el hombre y lo que se hace con el hombre parecen igualmente tributarios del azar). La única, aunque decisiva diferencia, no afecta aquí a lo que es reconocido como verdadero o existente, sino a lo que es deseado: el arista quasi artificialista llegaría a las mismas conclusiones que el artista artificialista, sin adherirse afectivamente (al recelarse incapaz del deseo de seguir al artista en sus condiciones intelectuales); el artista artificialista lo acepta de corazón y espíritu, al reconocer en él la materia misma de su placer. Tanto el artificio como la existencia son aquí considerados y asumidos, en tanto que artificiales, determinando la afirmación de lo real un gusto del artificio por el artificio y un gusto de lo real en tanto que es artificial: no existe ninguna otra felicidad para perturbar, abierta o secretamente, la consciencia del artista artificialista, cuya felicidad consiste en acoger lo real sin reserva metal naturalista. No falta, desde su punto de vista, ninguna naturaleza cuya ausencia podría hacer aparecer el conjunto de las producciones –tanto las suyas propias como las del mundo circundante- bajo los auspicios de la degradación de la facticidad: siendo todo, por definición, fáctico, nada es ficticio, puesto que sólo puede serlo en relación a algo que no es nada (la naturalidad). Un uso semejante del artificio tiene por doble condición una cierta inocencia y una cierta indiferencia: inocencia respecto a requisitos naturalistas, aquí inexistentes; indiferencia respecto a un eventual “alcance” de la obra, de la que el artista sabe que es capaz totalmente de proporcionar lo necesario, es decir, de distinguir objetos ta reales y su estatus azarosos. A esta inocencia y a esta indiferencia está vinculado un júbilo respecto a lo artificial en tanto que tal, júbilo que, por la facilidad y la libertad que hace posibles en la práctica del artificio, aparece como la condición fundamental de una estética puramente artificialista”
Rosset, Clement; -La anti-naturaleza (elementos para una filosofía trágica)-; “Prácticas artificialistas”; 1973.

Respuesta de Eitileda en un parcial de Metafísica:
La idea de naturaleza se define en contraposición tanto a la idea de artificio (humano) y de azar (inercia). La materia, puede decirse, no se justifica. Solamente existe, simplemente porque se dio entre infinidad de (o, al menos, varias) tentativas, y aconteció que tuvo éxito esa en concreto. El hombre, por su parte, tiene el poder y la libertad de crear objetos (los artificios). Tuvo un deseo (o la intensión) de hacerlo y así sucedió. Todos los objetos hasta ahora referidos tienen la fría realidad (e imprevisibilidad) que puede darles sus causas caóticas y contingentes que son la voluntad y el azar. No obstante, el hombre, por lo general, tiene el deseo de tener una vida tranquila, y hasta ahora (en la descripción) se le ve un panorama oscuro. ¿Por qué somos? Porque así acontece ¿Podríamos dejar de ser? ¿Qué somos? Nadie lo sabe ¿Podríamos ser de otra manera? Seguramente.
Ante este paisaje desolador, el hombre no se le ocurrió mejor salva-consciencia que inventar la naturaleza. Ésta vendría a ser la causa, el principio y el sustento de todas las cosas. Nada puede existir (justificadamente) si no es por medio de ella. Haciendo referencia a lo que significa esta idea (que, como dijimos, se define de manera negativa) es que construimos un mundo racional y pre-formateado en el cual vivir sin muchos percances. Todo deviene según la necesidad de los principios naturales y todo se explica a través de ellos. Si algo me parece injusto, inconcebible o inaceptable, sólo tengo que llamar a la autoridad que es la naturaleza para validad metafísicamente mi preocupación, y lo que siempre fue gratuitamente inocente, pasa a ser culpable y susceptible de juzgamiento moral. El orden debe prevalecer sobre el azar y la libertad, pues el mundo es ordenado y así conviene que siga.
Por lo tanto, lo que sucede es que un artificio (pues es producto del deseo) se da la potestad de auto-naturalizarse, de postularse como siempre dado, logrando la solidez racional del mundo. Nada puede decirse con sentido si no es en referencia a “lo natural”.
Ahora, a alguien puede ser que no le cierre mucho que la naturaleza se auto-regule, pero sin embargo le siga atrayendo un mundo ordenado por principios necesarios. Pues no hay problema. A ese alguien podemos decirle que mantenga su mundo, que tenga en cuenta uno que otro milagrito de por ahí que contraríe las leyes naturales, y que justifique esto último alegando que los principios trascienden a la naturaleza, pues la causa de todo es Dios. Su vida va a tener mucho más sentido (ya que se la interpretará religiosamente, es decir, por un deseo fuerte de consuelo) y sólo le bastó asumir todos los supuestos naturalistas más un plus (la divinidad).
En definitiva, tanto la opción naturalista como la religiosa (según dónde se pongan los principios ordenadores y justificatorios) permiten quejarse cuando algo no es de su agrado o le resulta incomprensible. De este modo, la queja hace culpable al desorden de la libertad y la materia, y puede así ponerlo en penitencia.
Lo natural es entorno o marco, que permite la labor humana y sobre la cual el hombre trabaja y construye. Lo artificial es aquello que, dentro del marco, adquiere sentido racional, es decir, sentido humano.
De esta interpretacion se desprende a la naturaleza como una entidad diferente al hombre mismo.
El hombre es sujeto (sub-jectum) y la naturaleza objeto (ob-jectum), más en la naturaleza siempre parece quedar un residuo no controlable que se oculta a su condición objetual: la naturaleza es también abyecta (ab-jectum). Al margen y en el margen de lo calculable, en los bordes mismos del mundo, es decir en las líneas del artificio, ese borde entre-dos, totalmente paradojal, ambiguo unas veces y otras ambivalente, se encuentra una dimensión natural convenientemente ignorada, marginada y excluida: lo abyecto. Existe, pues, una dimensión abyecta, asqueante e insoportable de la naturaleza. Insoportable porque ahora no es base ni soporte para el ars humano, asqueante porque cancela de tajo toda posibilidad de goce racional. Lo abyecto no puede ser sublime, es aterrador. La naturaleza, incluso en su más degradante manifestación, como puede ser la peste o la enfermedad, o en su más feroz expresión, puede convertirse, a través del arte en algo bello y gozoso, pero lo abyecto, lo asqueroso, hace del sujeto una entidad ambigua, híbrida, mezclada.

Soy ajeno al espectáculo que veo: lo veo
Es exterior a mí. Nada me liga a él en sentimiento.
Y es este sentimiento el que me liga a la mañana que surge.
Alberto Caeiro
un libro que recomiendo (aunque fuera del tema).
Pouvoirs de l’horreur. Essai sur l’abjection , mal traducida al español como Poderes de la perversión, de Julia Kristeva ,sobre lo abyecto.
Eitil... "No obstante, el hombre, por lo general, tiene el deseo de tener una vida tranquila" /////...... "El orden debe prevalecer sobre el azar ; si de acuerdo... sobre " la libertad" mi pregunta es = dependera esta segun en manos de quien este temporalmente ejerciendo el poder , ¿ visto así ,sera a caso la libertad una practica circunstancial artificialista...?

Recuerda que un Simposio. Fantástico ..y creo que se te pueden hacer preguntas... O NO...

Saludos.
,
¿ Todo artificio es fantástico ?

No pude profundizar, pero intuyo que EITI esta diciendo que dudemos de lo que nos parece real.

Seña para que sepan que lei y continuo despacio, vuelvo a leer y me la respondo yo misma. Toda pregunta en voz alta es interesante por más intrasendente que sea.
Oscar, no termino de cazar tu pregunta; porque en teoría todo acto libre es un artificio (pues está movido por el hombre).
Madelen, según Rosset, eso que llamás lo abyecto de la naturaleza es la materia que se mueve por una inercia azarosa. Y lo interesante de su planteo, aunque no sé si estoy de acuerdo, es que tanto lo abyecto (que también podríamos llamar, lo fantástico), lo subjetivo (la libertad) y lo objetivo (los objetos racionalizados) tienen su principio último en la materia, que se mueve por una inercia azarosa (guiño a la male). Por eso no estaría de acuerdo con que "Soy ajeno al espectáculo que veo", porque soy eso mismo que veo, y viéndolo es que soy, y en definitiva, entre yo y lo que veo no hay diferencias esenciales (guiño guiño a la male). Aunque me parece muy interesante eso último que dijiste de que "lo abyecto, lo asqueroso, hace del sujeto una entidad ambigua, híbrida, mezclada", que es lo que busco en la literatura fantástica.
inercia azarosa
me encantaria que te explayes mas sobre ese concepto,"inercia azarosa",me da la sensación de inmovilidad, o de una existencia pesimista,todo librado al azar (ojo quizas estoy meando fuera del tarro,digo lo que me causa ese concepto)
No diría que inercia es una forma de inmovilidad necesariamente, sino un tipo de movilidad que no necesita regenerarse. Pensá que la base de la mecánica newtoniana estaba el principio de inercia: "Todo cuerpo continúa en su estado de reposo o de movimiento uniforme en línea recta a menos que sea forzado a cambiar su estado por fuerzas externas", y para volver un poco más aggiornado la cuestión, habría que sacar la parte de reposo, porque siendo el espacio relativo al punto de referencia, no hay nada que esté realmente en estado de reposo. Está claro que la materia se rige por el principio de inercia en muchos sentido (Spinoza diría que toda cosa es un esfuerzo por permanecer en su ser, lo cual es muy sugestivo si lo pensamos de modo materialista). Ahora, el principio de inercia va en contra de el principio de razón suficiente leibniziano: todo lo que ocurre tiene una razón suficiente para ser así y no de otra manera; pues lo que determina al existente es en el primero su eficacia oportuna, mientras en el segundo caso, una necesidad que la justifique. Darwin al meter el azar en la biología con su ley de selección natural, logró tornar más materialista a la disciplina.
Ahora, la existencia es pesimista (según los existencialistas, la existencia es angustia) porque hay una especie de nostalgia a esa necesidad justificatoria. Decir que el mundo es absurdo es definirlo negativamente, es decir, decir que no tiene sentido. Ahora, decir que el mundo es absurdo (según el autor) es tan legítimo como decir que el agua es deshonesta. Es cierto, ni el mundo tiene sentido, ni el agua honestidad; pero ¿quién dijo que es lógicamente admisible predicar la honestidad y el sentido al agua o al mundo? Y esa es la diferencia específica entre lo que Rosset llama quasi-artificialismo, admitir angustiosamente la existencia azarosa, y el artificialismo, admitir jubilosamente la existencia azarosa.
el texto ya estaba salado debido a una gran población de términos que parecen de significado bastante específico y que estaría bueno acordar de antemano. madelen sumó bastante a esa expansión terminológica difusa.
en fin, antes de releerlo todo, el concepto de azar que manejás vendría a ser el movimiento no-libre? lo que carece de voluntad?
Rosset diría que azaroso es todo aquello que no se puede explicar a través de principios racionales o leyes naturales. Un acto de voluntad puede ser muy azaroso. Igual, mi idea, capaz se me fue de las manos, fue aprovechar lo sugestivo que puede ser un texto salado debido a una gran población de términos que parecen de significado bastante específico y que estaría bueno acordar de antemano, y experimentar la convergencia de interpretaciones al respecto.
no suelo hablar de azar como inercia. diría que la inercia es algo ordenado, que va siguiendo con muchas ganas el artificio del principio de causalidad. prefiero creer en el azar como lo que carece de este principio, como algo caótico en el sentido de desordenado e impredescible o inexplicable (así a primera vista me alinearía un poquito con rosset). no sé cuánto de esto hay en la realidad, pero me parece que hay aspectos que escapan de manera absoluta (no circunstancial) a la racionalidad, que carecen de ese orden que mediante ella podemos percibir, y sería éste el material caótico, azaroso, del mundo. y por él, creo, acontece nuestra milenaria atribución -y despojo, intercaladamente- de "sentido" a la vida.
Me quedo claro en que sentido usas lo de inercia azarosa, más con los ejemplos que pusite.
Aunque me cuesta aplicar el mismo concepto en otros campos, el proceso lento y gradual que la selección natural pulió con su azarosa inercia puedo comprenderlo,pero no creo que sea la misma para otro tipo de procesos.

Por otro lado ,"la existencia es pesimista",obviamente desde el lado del autor que quieras abordarla, me gusta el optimismo que V.frank
no madelen, me expresé mal, quise decir que "la existencia es pesimista" cuando hay un sentido que se ha perdido, pero para Rosset nunca estuvo tal sentido, y por eso para él la existencia es lujuria, no absurda o angustiante como piensan (¿pensamos?) los existencialistas.
uhmm no todos los existencialistas :

La Tuve Agarrada de los Pelos
Categoria: Optimismo existencialista — Lenisio Dimas


La tuve agarrada de los pelos, ocurrió esta mañana, se abalanzó sobre mí justo al levantarme, como en los viejos tiempos. Todo vino a raíz de un sueño, un sueño... así de mal están las cosas. Había nostalgia en ese sueño, si hablé de mi madre alguna vez no lo recuerdo, pero sí, tengo también una madre: mi madre había deshecho la reforma del salón-comedor, el viejo piano volvía a estar allí, más avejentado de lo que ya estaba, se diría que alguien lo recuperó del vertedero, estaba también la raída y polvorienta alfombra de pelo verde, el papel tintado de paja entretejida, quemado por el sol donde siempre estuvo quemado por el sol, todo, absolutamente todo volvía a estar en su sitio; ni rastro del gres imitación de parquet, ni rastro de los sofás de cuero blanco, ni rastro de esa odiosa pintura salmón en las paredes. Trataba yo sin éxito en este contexto de tocar a un dedo el Waka Waka, fallando tantas notas como siempre fallo; en otro plano, en el que verdaderamente importa, ya en la ducha, no puedo por más que pensar que fue un error —en medio de tan obstinada porfía por sacar adelante después de tanto tiempo ni que fueran tres malas frases— todo ese gel de baño en mis manos; si hasta me vino la frase con la que empezar con todo esto, ¡qué importante tener esa primera frase!, dame una primera frase para poder tirar del hilo y conseguiré escribirte lo que sea. La tuve agarrada de los pelos, ocurrió esta mañana, hacía mucho tiempo que no tenía esa sensación. Tuve esta anotación agarrada de los pelos y no estoy completamente seguro de si no se me escurrió finalmente de las manos.


Vamos todos muy cansados
Categoria: Optimismo existencialista — Lenisio Dimas

Es un poco desastre este terrorista suicida. Todavía se lamenta, sentado en uno de los asientos reservados de su vagón, de la compra que hizo ayer; le habían puesto la cabeza como una tostadora y no estaba por lo que tenía que estar y compró una pizza caprichosa cuando lo que quería en realidad era una cuatro quesos. Y encima se olvidó las servilletas de papel. Empezó apartando los trozos de jamón con un tenedor pero luego pensó que qué más daba, si total tampoco le veía nadie y al día siguiente todo habría terminado. Peor le supo tener que limpiarse los restos de tomate con el mantel, se imaginó a los GEOS entrando en su casa un par de días después y la imagen del tomate reseco pegado en el mantel casi le rompe el corazón ¡Qué tristeza! ¡Con lo limpio que él era! Atormentado su pensamiento por éstas y otras pequeñas preocupaciones se queda dormido con su mochila cargada con seis quilos de amonal y se salta la parada en la que tenía que enlazar con la línea turquesa que debía llevarle hasta su punto de inmolación. Cuando despierta pasan doce minutos de la hora establecida y decide que lo mejor será volver a casa, piensa que aprovechará que el badulaque ya estará abierto para comprar servilletas y otra pizza caprichosa que en el fondo tampoco estaba tan mal.
Pero es como una alegría melancólica, o eso me parece a mí, la de estos dos textos, como una alegría resignada "en el fondo tampoco estaba tan mal" "Tuve esta anotación agarrada de los pelos y no estoy completamente seguro de si no se me escurrió finalmente de las manos". No es como una lujuria por lo absurdo, sino un "y bueh, no queda otra", o como diría Sartre, "felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace."
si ok, tiene ese ay ,de resignación,pero hay un optimismo o no?,el punto que si bien la resignacion es angustiosa y anulante, demuestra en este punto que el existencialismo bien puede tener una vision optimista y vuelvo a ese punto al analisis existencial de Frank,trstsndo de sacar el heroimo tragico de una existencia de y para la nada.
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