El Oráculo de Delfos dijo al guerrero antes de la batalla: "Irás, volverás, nunca en la guerra perecerás"; se fue feliz el guerrero, pero murió en la batalla. A su viuda le explicó: No, no, yo nunca dije que volvería; le dije " Irás, volveras nunca, en la guerra perecerás". No le mentí. (Este es un ejemplo, no creo que existiera la puntuación en la gloria de la civilización griega). Pero, ¡Cóooomo cambia el sentido de la frase!
Bueno, para algo están las comas y la puntuación en general.