Me referiré al primer ingrediente básico y fundamental para comenzar la búsqueda del amor, el respeto. Declaré que usaré como modelo a Jesucristo, el dijo :
"Amarás a tu prójimo como a ti mismo".
"A ti mismo", debemos empezar por sentir respeto por nosotros mismos. Un ejemplo de ello lo dió Jesús cuando estuvo frente a satanás, satanás al tentar a Jesús trataba de herir el amor propio de Jesús de una manera muy sutíl y astuta le insinuaba; "prúebame quien eres", Jesús demostrando su autorespeto le dijo:"no debes tentar al Señor tu Dios". Jesús era consciente de quien era; el Hijo de Dios, no tenía que buscar la aprobación de su enemigo, no le inquietaba lo que pensara de El para basar en ello su autorespeto, su amor propio.
De la misma manera, mas importante que basar nuestro amor propio en la aceptación de otra persona o personas para lograr aceptarnos a nosotros mismos, está en basar nuestro amor propio en un principio fundamental, somos hijos de Dios; un hijo de Dios busca tan solamente la aprobación de su Dios, Dios nunca dejará de amarnos, entonces ¿a quién debemos amar en primer lugar? y luego ¿a quién debemos amar en segundo lugar?
Cuando sentimos autorespeto, también reconocemos que todas las demas personas deben ser respetadas porque también son hijos de Dios como nosotros, el autorespeto genera una cadena de paz, empezamos respetandonos a nosotros mismos, luego a las personas como a nosotros mismos, luego respetamos todo lo que nos rodea, nuestros padres, hijos, esposa, novia, etc.