Para aquellos que recibieron un reloj en su cumpleaños

Intrucciones-ejemplos de como tener miedo

 

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" Se sabe de un viajante de comercio a quien le empezó a doler la muñeca izquierda, justamente debajo del reloj de pulsera. Al arrancarse el reloj, saltó la sangre: la herida mostraba la huella de unos dientes finos."

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Preambulo a las instrucciones para dae cuerda al reloj

" Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente un reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rucíes; no te regalan solamente un menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y paseará contigo. Te lo regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obseción de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servivio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj."

Instrucciones para dar cuerda al reloj

" Allá en el fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, la brisa de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume de un pan.

¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus pequeños rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa."

 

Extraídos de "Historias de Cronopios y de Famas" de Julio Cortazar



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Escrito por: patricio       01/08/07 16:53
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Hace mucho había leído esto y no se por que pero no me había dado cuenta de lo bueno que esta. Gracias por subirlo, amigo.
Escrito por: fire_wolf       28/07/07 20:43
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muy profundo
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EITILEDA

hernan rosso
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