Parece que hoy en día pronunciar esas palabras es sinónimo de locura. Pues enciérrenme en un manicomio porque, atención amig@s, las voy a decir:
No, no tengo móvil, ¡¿y que?!.
No se si a muchos les habrá sucedido lo mismo que a mi (supongo que no), pero la verdad es que no tener teléfono móvil en este mundo es mas estresante que llevarlo todo el santo día encima. ¿La razón?, sencilla confesar en publico que no tengo ese dichoso aparato me ha convertido en mas paria que un pañuelo moqueado en un restaurante de cinco estrellas. No son pocas las ocasiones en las que alguien me ha pedido mi número, y yo, con toda la sinceridad del mundo, respondo que no tengo ni quiero móvil. Y es una lastima, porque no vean las ganas que en ocasiones me entran de fotografiarles la expresión en ese preciso momento.
Ante todo quiero dejar claro que no tengo nada contra los móviles, me parecen unos chismes muy útiles. Tampoco se me da mal la tecnología, por el contrario. No les extrañe si algún día encuentran una entrada en mi blog titulada: ¡Viva Ubuntu! (y sus chicas geek) En cambio, considero una exageración que hoy en día un chico de vente años tenga que ser el blanco de todas las miradas solo porque, voluntariamente, NO DESEA tener un teléfono todo el día pegado a la oreja o, en su defecto, la entrepierna. Si me depilara el vello de las piernas a mordiscos no levantaría tanta expectación. ¡Hay que echarle narices!
Claro, después de mi confesión (confesión, si, confesión, como si fuera alguna clase de pecador del siglo XXI) llegan las típicas preguntas, a lo cual siguen mis ya habituales respuestas, tales como: ¿Que alguien quiere ponerse en contacto conmigo? ¡Existen mil formas! Recuerden, señores y señoras, que existía un mundo antes de la invención del teléfono móvil, y por aquel entonces la gente también se comunicaba. Nadie tema, si de verdad me necesitan, yo estaré ahí, con o sin móvil.
Así pues, me gustaría saber si hay mas gente en mi situación, o realmente soy un paria de la sociedad. A pesar de todo, ¿que quieren que les diga?, por mucha miradita de asombro yo sigo pensando que sin teléfono móvil se vive muy relajado. Y si desean contactarme para dejar una opinión, recuerden, nada de SMSs por el momento.
¡UN FUERTE SALUDO!





