"Muchas relaciones amorosas y matrimoniales (no todas), esconden componentes sadomasoquistas en las que una de las dos partes ejerce una dominación sobre la otra que acepta esa sumisión con placer a pesar de sus quejas. También hay parejas que en sus flirteos disfrutan con esos malosentendidos de si hoy la chica o el chico no le pone las cosas claras y disfruta de la tensión que esa situación le produce, pero no sólo se da esto en las relaciones de pareja sino que también se da en muchos más casos como en este pueblo en el que vivo en el que la gente harta de tensión y de amargura busca pelea para descargar el displacer que lleva en lugar de poner una solución, como aquella que busca pelea a toda costa y pasa noches sin dormir pensando en qué puede hacer para obtener la descarga libidinosa mal canalizada y si no hay motivo de pelea hay que crearlo.
En un grado menor también se puede decir lo mismo de personas que sin buscar el extremo de la agresión buscan la confrontación, la pelea, la discusión, argumentar, el conflicto porque esas cosas les mantienen activas y vivas y alcanzan placer en la discusión y son esas personas que siempre y sin que venga a cuento, tienen que argumentar siempre y buscar discusión porque eso les da vida. No importa que hables de otra cosa, ya buscarán el punto para sacar su tema y buscarán provocar para lograr esa discusión.
Otra modalidad son las relaciones enfermizas y eso se da mucho en esta villa, personas que se odian, se critican pero luego se hablan y se invitan a sus casas y eso pasa también en familias y como muestra tenemos los días de esos como la Navidad en los que la sociedad impone que la familia ha de comer junta y muchos odios y resentimientos derivan en peleas familiares y la gente en vez de ser consecuente con el dicho de cada uno en su casa y Dios en la de todos que fomentaría más la convivencia y el respeto, por imposición social en este caso y en el otro por conveniencia vecinal, se someten a relaciones que no desean y gozan de ello y gozan también de saber cómo el "amigo" ha dicho tal o cual cosa a sus espaldas y además, esto es verdaderamente pernicioso para uno mismo porque la autoestima cae por los suelos al darse cuenta de que uno hace lo que no desea y por otro lado los resentimientos y odios crecen más y esto hace que se enferme también. Un buen psicólogo les haría bien, pero falta que lo vean y lo quieran admitir."
Estas reflexiones no me pertenecen, fueron escritas por un buen amigo, Pedro de Gracia, pintor español.
Si les interesa conocer su obra: http://www1.fotolog.com/pedrodegracia/26965755
